El cerebro agradecido. ¿Qué cualidades tiene? ¿Quién lo quiere?
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cerebro agradecido

El cerebro agradecido

¿Qué cualidades tiene el cerebro agradecido?

El cerebro agradecido disfruta de calidad de vida, duerme bien, tiene claridad mental, es feliz y está de buen humor.

“Don’t worry, be happy” es una evasión. Preocuparse es saludable si nos ocupamos de lo que preocupa.

¿Quién quiere un cerebro agradecido?

Algunos cerebros están equipados de serie para ser agradecidos sin importarles vivir con poco o sometidos a situaciones injustas. Otros no encuentran voluntad ni sentido y se rinden al exceso de azúcar o se dopan con fármacos, drogas y alcohol.

Siendo realistas, por muy agradecido que sea un cerebro, se enfrenta al sesgo de la negatividad.

¿Cuál es la dosis perfecta para un cerebro agradecido?

Conocida es la trampa en la que caemos al dar más importancia a lo que no sale como nos gusta que a lo que ya está bien en nuestras vidas, sin embargo, vivir a diario en la cresta de la ola es ilusorio.

Están de moda las frívolas tazas de desayuno que nos dicen tú puedes, las camisetas que nos visten con sonrisas y redes sociales que nos inundan con mensajes superficiales de paz y amor.

Creamos una sociedad que niega el legítimo derecho de tener un mal día sin florituras y anula la posibilidad de indagar sobre lo que sentimos.

El cerebro agradecido, la Psicología positiva y la New Age

La Neurociencia opta por dejar de endulzar al cerebro de emociones procedentes de la Psicología Positiva y la “new age” y le pide que madure.

El cerebro agradecido también tiene días de bajón. Son días para detenerse a reconocer los sentimientos que pesan desde primera hora y de hacer algo con ellos, moverlos en alguna dirección.

El estancamiento por orgullo, vergüenza, culpa, miedo y duda es una espiral descendente que con el tiempo se vuelve destructiva.

En ocasiones, más vale un cerebro desagradecido que lanza una patada a tiempo a algo o alguien por no ser merecedor, que uno agradecido y sacrificado en devolver favores por obligación. El cerebro es inteligente y necesita de argumentos que demuestren cuándo y con quién ser agradecido.

El cerebro agradecido prefiere tomar decisiones a encontrar la perfecta

La Neurociencia demuestra que lo importante es tomar una decisión que creamos adecuada en el momento aunque no sea la más acertada. Al cerebro le gusta que nos preocupemos en proporcionarle intenciones y objetivos para:

  • Reducir la ansiedad
  • Calmar el sistema límbico
  • Incrementar la actividad del cortex prefrontal
  • Disminuir la actividad de la amígdala
  • Anular la orden de enviar un veneno al organismo llamado cortisol

El neurocientífico e investigador de UCLA, Alex Korb, autor del libro The Upward Spiral, nos propone dos maneras de lograr una espiral ascendente que nos proporcione un estado de paz y serenidad aún en los días de baja forma.

  1. ¿Qué podemos agradecer a la vida que tenemos?
  2. ¿En qué nos sentimos agradecidos?

El acto de enfocar la atención en lo que podemos agradecer produce dopamina y serotonina. Si no hay respuesta inmediata, no importa, el simple hecho de buscarla funciona.

Hacer una lista en la que anotar lo que nos hace conectar con el agradecimiento, qué cosas, situaciones, personas, cualidades propias y ajenas, tangibles e intangibles.

10 NeuroTips para cerebros agradecidos

  • Alimentación, ejercicio y respiración consciente 

La alimentación es la base de nuestra bioquímica. Conviene regular los niveles de serotonina, noradrenalina y norepinefrina con nutrientes ricos en Vitamina C, B6, B9, B12, ácidos grasos Omega-3, triptófanos y fenilalanina.

El ejercicio libera endorfinas y dopamina que mejoran el estado de ánimo y la respiración, libre del automático y concentrada en el proceso de inhalar y exhalar, es un ansiolítico natural que reorganiza los circuitos neuronales.

  • Gestiona las emociones

Lo primero es observar sin juicios la emoción que sientes, la que sea, lo que te molesta también, sin fingir o esconderlo.

Una emoción negativa y una preocupación son sanas cuando les pones nombre en primera persona y le das espacio.

  • Modifica el lenguaje

Los avances en PNL (Programación NeuroLigüística) han demostrado científicamente que al cambiar el modo de expresarte, la manera de pensar y de sentir cambian.

Urge sustituir palabras de queja y protesta por un lenguaje constructivo y resolutivo.

  • Toma decisiones 

Recuerda que no tiene por qué ser una decisión excelente, la primera que se te ocurra como buena opción sirve para dejar al cerebro relajado y hacerle ver que has tomado el control de la situación.

  • Contacto físico

Aunque la soledad es necesaria y beneficiosa en muchos momentos, si te lleva al aislamiento es peligrosa. Necesitas el contacto con la Naturaleza y con los demás.

El tacto real, y no de pantalla, libera oxitocina, tocar la piel, la mano de alguien, una planta, acariciar a un animal, un masaje, abrazarnos prolongadamente con alguien querido.

¿Quieres más Neurotips para cerebros agradecidos?

  • Elogia con sinceridad 

Expresa admiración y gratitud sinceras a las personas que te importan y retroalimenta positivamente las relaciones.

  • Despierta los sentidos 

Mira por la ventana, sal a la calle, pasea por un parque, un bosque, admira los pequeños detalles de la ciudad o del campo, un gesto que te llama la atención, una mirada, una sonrisa.

  • Escribe una carta de agradecimiento 

Por ejemplo a alguien del pasado que te haya influido positivamente.

  • Reserva un minuto antes de levantarte y de acostarte

Al despertar, piensa dónde y con quién te gustaría centrar la gratitud. Imagina que estás siendo agradecido, siente esa sensación, respírala profundamente y deja que penetre en tu interior.

Por la noche, recuerda algo que te haya gustado de ti mismo durante el día y de las situaciones particulares donde te has sentido agradecido.

  • Comparte el entrenamiento 

con otras personas para ayudar al desarrollo de cerebros agradecidos.

Suelta la mente de mono y agradece. ¡Te sorprenderás!