Psicología Archives - Página 4 de 6 - Marta Pato
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¿Quieres eliminar el sufrimiento?

Para eliminar el sufrimiento necesitas hacerte preguntas: ¿Cuál es el parásito más resistente de erradicar en el organismo? El parásito se llama IDEA y está instalado en el cerebro. Producto de un experimento de mejora de la raza humana, Adan Flow era la esperanza para eliminar el sufrimiento. Las sucesivas catarsis de la humanidad dieron como resultado un individuo limpio de parásitos. Decidido a confirmar el enigma de un ángel nacido en la tierra, John Grace aportó sus conocimientos neurocientíficos al Proyecto IDEA. Llegó el 24 de Agosto de 2015 a México. En tres días ocurrieron dos fenómenos extraordinarios; uno, un Eclipse Galáctico, anunciado por la NASA que dejó en completa oscuridad al planeta y, dos, John se instaló con Adan para comprobar el test de tal esperanza.

Hace 18 años, el psicólogo Arthur Aron consiguió que dos extraños se enamoraran en su laboratorio con 36 preguntas. Bajo el hechizo de Cupido, Daniel Arrow quiso probarlo. Localizó el test en Google y recreó el escenario en Tinder. Chateando con Helen Heart, Daniel encontró al fin una idea original para la primera cita. Se encontarían en el Museo Correr de la Piazza di San Marco. Cada uno llevaría puesta una máscara veneciana y el cuestionario contestado. En silencio, se intercambiarían las respuestas. Una vez leídas, se quitarían las máscaras y se mirarían fijamente a los ojos durante 4 minutos, tal y como proponía el experimento. Así lo acordaron y así lo hicieron.

¿Sabías que una vida feliz se entrena?

Una vida feliz no está reñida con el cerebro aunque esté regido por ondas de distinta frecuencia. Entre alfa y theta y theta y delta surgen estados de relajación donde la creatividad despliega las cualidades más auténticas. Cuando accedemos a estos niveles de consciencia aparecen soluciones a problemas y conflictos que de otro modo no llegan. En estos espacios los hemisferios cerebrales funcionan en sincronía, uniendo el pensamiento concreto, del hemisferio izquierdo, con el pensamiento abstracto, del hemisferio derecho. El cerebro es un sofisticado computador holográfico que crea realidades en función de lo que imagina. Tenemos la capacidad natural de reinterpretar lo que llamamos realidad y ser felices.

¿Tienes una vida feliz?

Llevo días haciendo esta pregunta. Me he encontrado con caras de póquer, sonrisas nerviosas y voces que balbucean imprecisión. Pocos han respondido de forma convincente un SI con mayúsculas. Nos asusta más ser felices que seguir buscando permanentemente la idea de felicidad. Somos expertos en apegos, inercias y hábitos conocidos. Nos cuesta mucho desprendernos, superarnos y enfrentarnos a quienes somos.

Un proverbio oriental dice que las mujeres son como los monos. Antes de continuar, quiero incluir también a los hombres. Las mujeres y los hombres somos como monos, no soltamos una rama hasta que no tenemos otra bien agarrada. Ellas por protección, ellos por apoyo. Así nos movemos de rama en rama, de árbol en árbol. Nos comportamos como pequeños “monitos y monitas” que no crecen como adultos. Y no me refiero a gorilas. Se acabaron los bypass espiritualoides y los velos químicos que tapan lo que está sucediendo. La realidad no duele. La realidad es. Duele el sufrimiento al que nos agarramos por ignorancia y distorsión. Duele la mirada que no alcanza a vislumbrar lo que es, tal cual es. ¿Te has fijado alguna vez detenidamente en las parejas que hay a tu alrededor? ¿En la tuya sin ir más lejos? ¿Cuántas son de “monita con monito”? ¿De “monita con papá mono”? ¿De “monito con mamá mona”? Deténte un momento. Toma unos minutos. Piénsalo bien. ¿Te imaginas enredado en la misma selva de siempre toda la vida salta que te salta? ¿Qué sucederá este año, el que viene, en el 2020, 2050, en el 3000...? ¿Acabaremos como en el planeta de los simios?

El cerebro recuerda y anticipa. Continua e incesamente calcula, memoriza y hace predicciones. Cuando el resultado de una acción mejora lo esperado el hipotálamo libera dopamina. La novedad estimula nuestro cerebro porque las recompensas inesperadas producen este neurotransmisor que ayuda al proceso de aprendizaje. El sistema dopaminérgico también se activa mucho al realizar actividades sociales. Es por ello que aprendemos más y mejor en contacto con los demás y sobre todo cuando surgen vínculos afectivos. 7 elementos clave Los factores sociales son importantes e influyen en la motivación. Sin embargo, la motivación intrínseca es aquella que sentimos cuando dedicamos tiempo a una actividad que nos apasiona muchas veces en soledad. 1.- Curiosidad Asegurarnos la supervivencia nos coloca en un área de confort difícil de sobrepasar. Este instinto nos coloca en situaciones difíciles para traspasar esta barrera. A pesar de que nos delimitamos por supervivencia, también somos curiosos por naturaleza. Cuando algo despierta nuestra curiosidad activamos mecanismos emocionales para enfocar la atención. Por eso aprendemos y salimos de la dormilera de la comodidad.

Recupera la motivación perdida. ¿Motivación ”Ex”trínseca o “In”trínseca?

Vivimos en una sociedad tan consumista que creemos que la motivación es un producto que anuncian en la tele y una gran compañía americana ha empaquetado para ponerlo en el estante de la caja del supermercado. Las personitas humanas, en estos tiempos, tenemos gustos muy raros. Preferimos el “ex” al “in”. Lo que está en el exterior “ex” nos resulta más fácil, “ex”parejas y “ex”jefes incluidos. Lo que está en el interior “in” nos produce miedo, tanto como para salir huyendo despavoridos. Reflexionemos un momento. Si por mucho que no estén presentes, no nos libramos de los “ex”, ¿ para qué temer tanto a los “in”? Tal vez mirando a esos “in” encontremos la solución del laberinto. Como habréis podido detectar, no es objeto de este capítulo hablar de la motivación extrínseca. Aquella que se obtiene de cosas que se pueden comprar, personas que nos aportan un chute de energía o situaciones del tipo me tocó la lotería con este trabajo o est@ novi@. El foco de interés está en la motivación intrínseca, que como la palabra indica, es aquella que se genera dentro y de la que cada uno es dueño con independencia de lo que pase fuera. ¿Hay una motivación más libre que ésta? Si alguien la encuentra, por favor, que lo diga.