Blog - Marta Pato
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¿Se puede aprender a amar?

Aprender a amar es un tema vital que se ha tratado en innumerables ocasiones. Hemos aprendido de clásicos como Wiliam James que el comportamiento no puede ser reducido a simples instintos, de Schachter que no tenemos nuestros sentimientos sino que los interpretamos y de Erich Fromm la importancia de mirar hacia el ser y al amor no solo como destino sino también como trabajo personal. El amor es una realidad de la existencia misma del ser humano. Aprender a amar es aprender a vivir y aprender a vivir es aprender a amar. Todos vivimos sedientos de amor, sin embargo nos pasamos por alto una cuestión fundamental: ¿estamos dispuestos a adentrarnos en el conocimiento de nosotros mismos y de los demás?

Afrontar la pérdida. ¿No tienes más remedio?

Afrontar la pérdida es una prueba que se presenta antes o después en la vida. Perdemos muchas cosas, situaciones y personas queridas. Muchas veces quedan cosas pendientes que impiden la aceptación del nuevo ciclo:
  • ¿Has perdido a alguien últimamente?
  • ¿Una pareja?
  • ¿Un amig@?
  • ¿La muerte de un ser querido?...

¿No quieres emociones negativas?

Las emociones negativas son inevitables y al mismo tiempo naturales. No se trata de atragantarte con ello, ni tragarlo sin más, ni tampoco negarlo. Se trata de atravesarlo. En cada dificultad hay una oportunidad de descubrir una cualidad positiva auténtica, con la que tal vez no cuentas. A través de la respiración y de la focalización de la sensación sentida en el cuerpo, disuelves esa situación que perturba. Una vez atravesada, surge un descubrimiento que se activa con un anclaje que llevar a la vida cotidiana. Después de esta práctica toma un tiempo para recapitular:

El Kinhin tiene su orígen en el Budismo Zen. Se trata de una meditación caminando con movimientos lentos en el sentido de las agujas del reloj. Es una forma de seguir meditando mientras el cuerpo se desentumece.
¿Has sentido dolor en rodillas y espalda durante la práctica de meditación? Cuando dejamos de ser niños perdemos flexibilidad y no sólo en el cuerpo sino también en la mente. 

Merezco y confío. 1ª persona, en presente y con la acción en soltar y avanzar.  ¿El pasado te persigue en el presente y condiciona tu futuro? Esta meditación es un abrazo único para soltar los patrones emocionales del pasado y comenzar a vivir desde la plenitud, el amor y la felicidad.